07 diciembre 2006

Nino

Cuando grabé ese CD no sabía que hacer.
Pensé en copiarlo al disco duro sin que el Barman de Tenebroso Apodo supiera y escucharlo cuando el no está.

El viernes a eso de las cuatro y media de la mañana yo estaba con él en la barra de abajo y se lo muestro. Su cara no pudo contener el derroche de felicidad. Me miró y exclamó:

-Ya ponemos esto!!!-

-¿Estás seguro? Mirá que el bar está lleno- Le respondí asombrado.

-No me importa, esto es lo mejor que hay. Mientras yo lo cargo en el Winamp vos andá preparando una jarra de litro de fernet así tomamos.-

No lo podía creer, no sólo que no había tirado el CD a la basura sino que lo estaba poniendo y además estaba invitando algo para tomar que no fuera una de esas cervezas que quedan a medias en una mesa y él las mete en la heladera para después tomársela.

Mientras miraba semiextasiado el recorrer del fernet por los intrincados caminos del hielo hacia el lejano fondo donde en breves segundos sería inexorablemente mezclado con Coca Cola se escucharon los primeros acordes y el Barman de Tenebroso Apodo comenzó a cantar y bailar:

Libre... como el sol cuando amanece yo soy libre... como el mar...

3 comentarios:

Alicia dijo...

Nino Bravo despierta esas pasiones olvidadas...

La Maga dijo...

Ah! Nino....le debo mi nombre a ese y es el amor de mi vieja junto con Sandro...(y mi viejo por supuesto)sin duda es un cantante que como los buenos vinos se disfruta cuando uno lo escucha...
La canciòn que màs me gusta es Te quiero, te quiero y por supuesto Noelia.

PD: Lo felicito por su blog de Cortàzar, quize dejar un comentario pero no se puede por eso se lo dejo acà...Cortàzar es el amor de varios en este mundo..

YAYA dijo...

Baglietto solía decir que todos somos rockers hasta los 30 en que nos empieza a gustar el tango. Hay que agregarle a Nino, Sandro y, por qué no, a Perales de quien todo el mundo reniega pero le sabe las canciones de memoria.