07 octubre 2006

Sin palabras

Hoy pensaba postear algo sobre todo lo que pasó anoche; los pendejos haciéndose los pesados porque venían de un recital de Almafuerte, los conocidos que fueron de visita, lo que fue tener a Carlitos toda la noche apoyado en la barra, etc.

Pero no.

El beso en la boca que se dieron El Yaya y El Otro Maestro a las cinco y media de la mañana me dejó sin palabras.

9 comentarios:

mi otro yo dijo...

y a esa hora puede pasar de todo.

saludos!

YAYA dijo...

Usar a Carlitos (bajo la promesa de heredar la tierra prometida, o sea: su lugar en la Barra, algún día) para ejecutar la limpieza general del tugurio fue peor.

Lo del beso fue amistad (eso le explicamos a nuestras mujeres allí presentes [aclare que se perdió la compostura, pero no del todo la heterosexualidad general])

Ross dijo...

Más detalles por favor... Almafuerte apesta y mire que me he tenido que bancar recitales de los sujetos cuando mi marido estaba en una banda que cada vez que venían a Cba era soporte de ellos...

Cale dijo...

Bueno esas cosas pasa y cada loco con su tema. Saludos.

La Maga dijo...

Uno nunca termina de conocer los amigos! que se le va hacer!

El Bartender dijo...

Yaya: La heterosexualidad general no se perdió, los únicos que se besaron fueron ustedes dos, jajajaja

Anónimo dijo...

jeje un bar de gente rara

silvi a. dijo...

Buchonazo!

(Hiciste muy bien en contar el episodio)

Sergio dijo...

Vengo de lo de Yaya: un beso que merece 2(dos) posts no puede tomarse a la ligera...
RECAPACITEN!