08 febrero 2007

Siempre hay una historia...

Lugar siempre dispuesto a la procreación de nuevas historias y a la aparición de personajes más que extraños, el bar no deja de ser el mejor lugar del mundo, aún del otro lado de la barra.
Desde que me siento del lado de los clientes el bar no paró de ofrecer historias para contar, historias que no pueden quedar en el olvido y mucho menos ser sometidas a la pluma borgeana de El Yaya so pena de que tal individuo olvide los cronopios y famas que bailan tregua y bailan catala por las veredas del bar.

Aquí va entonces la primera de las historias de ésta, la segunda época de Blog de Noche.

Hace aproximadamente una semana me encontraba a eso de las dos y media de la mañana sentado tras de la barra con mi amigo Jack Daniels (era como la tercera vez que lo visitaba esa noche) y hablando sobre bueyes perdidos con el Barman de Tenebroso Apodo y el Arzobispo cuando aparece un individuo de extrañas vestimentas, se sienta en la barra y pide una lata de Speed con vodka:

-No vendo energizantes, te doy una cerveza.- Fue la suscinta respuesta del barman a la que el sujeto accedió.

Hasta allí nada extraño, sucede que todavía no conté que el individuo al llegar colocó sobre la barra un enorme trofeo de casi medio metro de alto que causó la intriga de todos.

El Arzobispo (nuevo personaje que en breve les presentaré) no pudo contenerse y preguntó:

-Che flaco ¿saliste campeón de fútbol o de balero?-

-No, acabo de ganar el premio como el mejor bailarín de break dance de la ciudad-

Luego de atragantarme con el sorbo de whysky que tenía en la boca y de que el Arzobispo se riera a carcajadas en la propia cara del sujeto, el Barman de Tenebroso Apodo fue un poco más allá:

-Bueno flaco, entonces demostranos un poco-

Luego de hacerse rogar un rato se puso a bailar pero inmediatamente paró y propuso:

-No, acá es muy chico, vengan que les demuestro en la calle-

Salió sin esperar la respuesta y se puso a hacer piruetas ridículas en la vereda y la calle.

El Barman de Tenebroso Apodo nos hizo entrar, sacó el trofeo a la vereda y cerró la puerta con llave. Acto seguido dijo:

-Ridículo. Decí que le queda media cerveza y todavía está fría. ¿Querés o me la tomo sólo?-

2 comentarios:

YAYA dijo...

La mejores noches son esas en las que pululan ese tipo de entidades.

Y los cronopios y los famas no bailan tregua ni bailan catala. Bailan Breakdance!

CaboReyes! dijo...

Campeón de Breakdance, supongo al menos que os habrá deleitado con el pasito de Michael...

Me pregunto... el tipo habría supuesto que le harían una ronda en la calle sacarían un radiograbador y gritarían Yeah??!!!