13 noviembre 2006

Bueno

Entre los personajes del bar algunos entran en la clasificación de idiotas, otros de insoportables, siempre están los bienvenidos y por último está el grupo de los buenos. Seres trasnochados de ronda por innumerables bares que siempre guardan en su billetera los cuatro pesos necesarios para pasar por el bar y aunque más no sea tomar una cerveza para saludar y frecuentemente ofrecerse para ayudar en algo. Hoy quería hablar de uno de estos tipos calificables como buenos, que paso de ignorado a caerme bien.

Desde atrás de la barra el panorama siempre es bastante pintoresco, muchas veces ví a este grandote con cara de malo sentado sólo tomando Stella Artois pero nunca lo saludé. Una noche que eché del bar a un tipo porque se jactaba de haberle robado un muñequito a un nene de cuatro años este grandote estaba al lado. Una vez que echo al tipo, al volver a la barra lo encuentro apoyado con su Stella a medias:

-Dame una cerveza negra- Dijo.

Lo miré extrañado pero igual se la dí, cuando se la cobro dice que es para mí por haber echado a ese idiota y que cualquier cosa que necesite que lo llame. Un par de semanas después me ayudó con unos borrachos que se pusieron violentos y desde allí fue sumándose de a poco al "elenco" de la barra de arriba, formado por borrachines, impresentables, bienvenidos y ex empleados.

Descubrimos su habilidad para contar chistes, tomamos mucha Stella Artois a su costa, se quedó atendiendo la barra para que yo salga a tomar un poco de aire afuera, me barrió el piso del bar muchas veces y muchas cosas más.

Por todo eso, el cadenazo que le rompió la cabeza el miércoles a la noche en la vereda del bar también me dolió un poco a mí.

2 comentarios:

Barman dijo...

Malos capitulos esos, espero que se recupere.

YAYA dijo...

Bien que le haya dolido, ya que el cadenazo era para usté que lo mandó a expulsar a la clientela furibunda.

Ahora que mis visitas al bar son siempre al pìso de arriba no me animo a preguntarle en qué categoría me ubica dentro de ese elenco.